- La persona tiene un dolor
físico o un dolor emocional y tratar de aliviarlo tomando drogas o
alcohol.
- Como las drogas o el alcohol
solo ofrecen un alivio momentáneo, las personas la siguen tomando.
- Cuando se sigue tomando la
droga, la habilidad del cuerpo de producir ciertos químicos disminuye
porque estos químicos son sustituidos por la droga.
- El cuerpo, sin recursos
propios (y sin la habilidad de fabricarlos), percibe que necesita la droga
para poder funcionar, y físicamente los demanda a través de dolores y
deseos de la droga.
- Estos dolores y deseos se
vuelven tan severos que el adicto har
á casi cualquier cosa (y en muchos casos abandona todas previas enseñanzas morales) para obtener más de la droga. - El adicto comete actos en
contra su familia, sus amigos, y hacia sí mismo para satisfacer estos
deseos de droga y dolores que lo inquietan.
- Por el mismo hecho de sus
propios actos hostiles, el adicto no puede tolerarse al el mismo, (o a
ella misma) y así toma más drogas. Esta persona ya está en una plena
drogadicción, y dependiente a las drogas.
Nadie tiene la intención de
volverse un adicto a drogas o al alcohol. Desafortunadamente nos pasa a muchos.
Los adictos no se vuelven adictos con la intención de destruir sus vidas y hacerles
daño a las personas queridas. Estas son condiciones que son los productos
secundarios de la drogadicción. Un drogadicto les miente a todos, comienzan a
desaparecer cosas de la casa, y la severidad de la deshonestidad es
proporcional a la severidad de la drogadicción. Estas cosas son muy obvias a
las personas que viven con un drogadicto.
Las experiencias demuestran que
en la mayoría de los casos un drogadicto o alcohólico es una persona muy
inteligente y creativo, con muchas esperanzas para el futuro. Esto es lo más
triste de esta situación. Así como el drogadicto va entrando más y más a este círculo
vicioso, sus seres queridos tratan de ignorar o negar que existe el problema,
inclusive por años. Esto es también parte de este círculo vicioso.
En su esencia, las drogas matan o alivian el dolor. Las drogas encubren
el dolor físico y emocional, y ofrecen un escape momentáneo e ilusorio de los
problemas de la vida. Cuando una persona piensa que no es capaz de manejar algún
aspecto de la vida real, y comienzan a tomar drogas, piensan que así pueden
posiblemente arreglar el problema que no pueden confrontar. Y cuando la persona
consume más y más drogas o alcohol, el problema que están tratando de arreglar
se vuelve más y más grande. Inclusive se crean más problemas por el simple
hecho de usar las mismas drogas.
Esto entonces se vuelve el centro
de sus actividades. En poco tiempo la persona necesita usar la droga
continuamente, y hace cualquier cosa para conseguir la droga y sentir un alivio
momentáneo.
Lo que se tiene que tomar muy en
cuenta es el aspecto bio-químico de la drogadicción. De hecho, cuando uno toma
alguna droga, se producen elementos químicos que se llaman "metabolitos"
en el cuerpo. Estos elementos, los metabolitos, son almacenadas en el cuerpo
aun cuando la persona deja de tomar las drogas. Los metabolitos son una fuente
muy poderosa de los deseos y dolores de la droga cuando uno los deja de tomar.
También son una clave muy importante en el problema del porque un drogadicto,
cuando deja de tomar las drogas, en muchos casos los vuelve a tomar.
Lo que
sucede es de que cuando alguien usa las drogas, se forman metabolitos en el
cuerpo y el cuerpo los utiliza en vez de usarlos productos químicos naturales
que el cuerpo debería producir naturalmente. Sin embargo, como el uso de las
drogas comienza a agotar los elementos naturales del cuerpo y el cuerpo, para
funcionar, utiliza a los metabolitos de las drogas como un substituto, y uno
que es muy ineficiente.
El cuerpo se vuelve más y más incapaz de producir sus propios químicos
naturales, y comienza a depender físicamente en los metabolitos producidos por
las drogas para ayudar en el funcionamiento propio del cuerpo para tratar de
mantenerse sano, físicamente y mentalmente. En este estado, cuando un
drogadicto trata de dejar de tomar las drogas, el cuerpo, dado que ya está
dañado y con los elementos naturales del cuerpo agotados, demanda más drogas
para producir los metabolitos que necesita para sobrevivir. Y así el drogadicto
se encuentra en una trampa donde sin la droga está muy dolorido mentalmente y
físicamente. Para un drogadicto estos deseos de la droga parecen insuperables.
Estos deseos de la droga son tan
fuertes y tan dolorosos que el drogadicto, para aliviarse de ellos, comete
actos antisociales como robar de su propia familia para conseguir más
drogas. Un drogadicto hace cosas que normalmente no haría si no estaría adicto
a las drogas. Al haber cometido estos delitos, se hace más difícil que el
drogadicto enfrente y arregle su situación. Su autoestima y su respeto hacia sí
mismo llegan a un nivel muy bajo, un nivel de completa confusión. El drogadicto
se vuelve introvertido, bajando aun más su autoestima. Esto lo lleva a tomar
más drogas para sentirse mejor. Físicamente la persona se siente sin esperanzas
de dejar de ser un drogadicto. Para esta persona, la certeza de dolores
corporales y mentales evitan que deje de tomar las drogas, y le parece
imposible. Emocionalmente, su autoestima esta por el suelo.
El drogadicto se encuentra en una
trampa. Y es una trampa aparentemente sin solución si no se maneja
efectivamente. Esto requiere dos pasos: eliminar los metabolitos acumuladas en
el cuerpo y volver la autoestima y su propia identidad al drogadicto a través
de enseñanzas sociales efectivas.



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